martes, 7 de agosto de 2012

Nombre

Pues bien, si alguien no se percató o está visitando por primera vez este blog, hace unos instantes le cambié de nombre y quería explicar el porqué. Tiene mucho que ver con el cambio y con tomar otro rumbo ya.
Las palabras son así... tan contingentes, convencionales, gratuitas y otras que suelen costar también. Pero aún tan limitadas e imperfectas pueden crear algo sorprendente. De allí que éstas acaban con el silencio, traen paz o pueden hacernos muy felices.

Las palabras son pedazos de una representación que consideramos real. Y cómo es esto? Sucede que esta indica el nombre de lo que percibimos, o lo que existe o creemos que es. Comunican lo que pensamos, sentimos, somos y más. Para ilustrarnos, por ejemplo, hay algo más allá de una simple palabra como flor. Porque al escucharla o leerla, y vuelves a: ¿qué es una flor?, ¿cómo es una flor?, etc. vas a encontrar que la flor no es algo como una planta sustancialmente, hay otras cualidades que la hacen única. Además, está la interpretación que entiende el emisor y pretende expresar y lo que escucha el receptor y otros.

Así, lo que nos pasa normalmente: esa situación, ocasión o recuerdo sucedido puede ser como esto, más complejo de lo que pensamos. Más sutil, más agudo...Pero sin ánimos de irnos a lo radical  y volver la complejidad un nudo en el que no se ven los detalles: solo sugiero aprender a dirigir la mirada.
Bueno pues, esta parte del cambio trae muchos detalles también...y como un giro no viene mal a nadie de vez en cuando, entonces el blog y yo empezamos a cambiar.

(Continúa)

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