Todos los 25s de diciembre son los mejores días del año :)
Como una palabra dicha o escrita espontáneamente. Así es este blog, una diálogo con el interior que trasciende.
domingo, 25 de diciembre de 2011
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Feliz día Santísima Madre de Guadalupe!
Uy! ya es 14 de diciembre y aunque no pude publicar nada antes, creo que nunca es tarde para decirle a nuestra Madrecita: Felicidades!
El lunes 12 fue su día y en México se celebraron con misas, mañanitas, veladas y fiestas la conmemoración de la Aparición de la Santísima Virgen de Guadalupe.
Hace ya un tiempito le escribí esto a María:
El lunes 12 fue su día y en México se celebraron con misas, mañanitas, veladas y fiestas la conmemoración de la Aparición de la Santísima Virgen de Guadalupe.
Hace ya un tiempito le escribí esto a María:
Mamita de Guadalupe, ha pasado más de dos años desde que te conocí personalmente y ahora que retrocedo estos días me doy cuenta que contigo en mi vida, todo parece ser una bendición más grande de la que me imaginaba. Eres maravillosa y llena de Gracia. Wow! Madre hay tantas cosas que quisiera decirte, pero comienzo con una muy importante: Millones de Gracias…Sabes muy bien todo lo que me has ayudado y sin ti muchas cosas no tendrían sentido. Me socorriste cuando necesitaba a una mejor amiga en la que pueda confiar totalmente, cuidaste mis sueños y me ayudaste a cumplirlos demostrando que cuando deseamos realmente con el corazón todo puede hacerse realidad. Gracias por velar por mí y defenderme, por cuidar a mi familia y acercarme a Cristo. Sé muy bien que sin Él no somos nada y Tú con tu amor inmenso me ayudaste a entenderlo, iluminaste en mí las respuestas a mis dudas… Te amo mucho Virgencita! Siento que me proteges y lo puedo comprobar en aquellas personitas muy importantes en mi vida.
Santísima Virgen de Guadalupe,
llena de gracia y pureza,
que te acercaste a los humildes
y necesitados,
te amamos y bendecimos
por tu sacrificio y entrega.
Gracias por tu protección
hermosa Reina,
acércanos a tu Hijo Sagrado
y ayúdanos a vencer el miedo y mal
que tanto al alma condena.
Enséñanos a decir sí
y prepáranos para servir enteramente,
ayúdanos a hacernos dignos de Dios
y que entendamos su voluntad divina,
acompáñanos al caminar,
consuela nuestras caídas
y que cada vez más, amemos verdaderamente.
Amén
Si tienes un problema busca siempre en el Cielo, ahí está la solución :)
Dejé de escribir desde hace muchísimo y no sé a donde se habían ido todos mis planes... o en verdad sí lo sabía pero pretendía olvidarlo. Han sido meses muy duros para mi, creo que mi corazón quedó lastimado y dejé de recordar lo que verdaderamente era ser feliz, y es que no todas las cosas están en nuestras manos. A veces creemos tener el control de todo y que podemos solucionar solos los problemas...pero no es así y creo que el título de esta nota lo dice todo, porque en el Cielo siempre habrá una luz que nos está guiando (espero que nunca nadie lo olvide, ni tú, ni yo, ni nadie...)
He pasado momentos muy fríos y no se trataba del clima únicamente. Parece que dejé que mi Cielo se nublará por decisiones de las que ahora me arrepiento pero creéme, nunca Él me dejó sola y a nadie tampoco. Incluso, nunca se cansará de buscarnos...solo nos queda a nosotros no cerrar la puerta. Y es que existe tanto daño y dolor que si olvidamos a Jesús, moriríamos. Hoy solo puedo aprender a pedir perdón y dar gracias.
Yo te amo Jesús, nunca permitas que nos apartemos de ti :)
Qué hay aquí?
Adorador,
Cielo,
es por tu Gracia,
gracias,
perdón
jueves, 22 de septiembre de 2011
Una historia que contar
Ha pasado ya un mes desde que comencé un taller de creatividad, inicié un buen libro que terminé cambiando por capítulos de textos de Gestión y sus organizaciones; y desde que mi vida dio más giros de los esperados... Pero entre ese tiempo que pasaba planeé escribir una historia; quizá típica, quizá no y como toda narración tiene tanto de real como de ficción. Es un poquito de mí, un poquito de él y un poquito de mis deseos...
Luego me ayudas a escogerle un título porque en eso todavía no pensé. Comienza así:
Dicen que cuando alguien se aparta de nosotros es porque otra persona llegará en su lugar, quería creer eso. Lo conocí hace ya tres meses. Fue extraño como pasó pero algo de su mirada tocó mi alma. La mayoría de veces me contaba sus historias y siempre terminábamos riendo mucho. Pero a pesar de ser muy cercanos, habían cosas que solían alejarnos. No era de aquí, había llegado por un programa de intercambio a estudiar unos meses y teníamos distintos principios.
Siempre que se acercaba a saludarme, tomaba mis manos y se aproximaba lentamente a mi mejilla. Me preguntaba acerca del día y si tenía tiempo para conversar por un rato. Todas las veces decía que sí con una sonrisa y partíamos hacía los jardines cerca del Campus.
-¿Ya terminaste de leer Hamlet?- preguntó
-Llevo ya buen tiempo leyendo la obra y la acabé; pero aún no encuentro mi parte favorita- dije aquella vez.
-Seguro que encontraste distintas escenas buenas y aún no decides...
-No, quizá sucede que esperé demasiado como cada vez que inicio un libro recomendado
-No lo creo. No esperas demasiado, esperar no tiene límites. Quizá no encuentras lo que buscas porque no sabes qué es eso que buscas.
-Tal vez- respondí mirando las flores.
-Pero no te impacientes, eso que estás buscando llegará, como todo- miró las flores también y luego de unos minutos retiró de su mochila una foto de cuando era pequeño. Me la entregó y dijo que quería que la conservara por todo el tiempo que quiera. Su nombre era Gabriel.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Graciela
Ayer me acerqué a sus ojos
y ellos respondieron con ternura
que el cielo nunca perdería su luz,
ni el aire dejaría atrás su voz.
Ayer me acerqué a sus manos
Y ellas abrazaron con amor mi alma,
Enseñándome que tras cada lucha
Todo siempre puede ser mejor.
martes, 30 de agosto de 2011
De algo estoy segura...
No existe nada que el amor no pueda sanar :)
domingo, 28 de agosto de 2011
Fin de semana ;)
Vi algunos capítulos de este corto en clase de teatro. Te dejo mi episodio favorito:
Qué hay aquí?
conejo,
el gato de simon,
simon's cat,
ternura
jueves, 25 de agosto de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
Gestión
Martes 23 de Agosto, 6:20 am. Despierto con el vibrar del celular pero decido volver a cerrar los ojos por otros 5 minutos. Me gana el sueño y duermo como 15. Unos segundos después la alarma no deja de sonar. Me levanto. Decido como me vestiré hoy y luego tomo el desayuno pensando en lo que soñé. Estaba triste porque la historia que vivía mientras dormía se trataba de otra decepción, pero al fin y al cabo, solo era un sueño con mucho parecido a la realidad. Salgo de casa con papá y tomó un taxi que me lleve a la universidad. La emisora de la radio emitía un programa evangélico medio dramático pero crítico con el alma. Intentaba hacer la tarea de inglés pero reflexioné en el trayecto (sí, filosofía es una de mis pasiones). Llegué y mientras me dirigía al salón, pensaba. Una vez dentro de clases, teatro no llamó mi atención. No sé porque me había detenido a observar al profesor sin escuchar sus palabras; y él, al que consideraba uno de los más interesantes maestros de la universidad, hoy simplemente era un personaje sin gracia. No logré conectarme a la clase, pero las pocas ideas que capté se trataban de lo complejo que es tomar decisiones (según el profesor, formaba parte de la fatalidad humana; para mí, se resumía en libertad -facultad que buscamos alcanzar-) Y bien, luego que terminara la clase fui a leer un rato y esperar que sean las 11 para ir al inglés. Tuve la sesión y luego, un espacio para descansar por 10 minutos en el que tenía que retirarme de clase y salir a la universidad de nuevo. Pero, no quería una carrera agitada hasta el salón, así que me quedé por el resto de la hora hasta que terminara. A la 1, corrí a la otra clase, entré casi al finalizar pero pude apuntar algunos datos. Después, me encontré con una amiga para almorzar y nos fuimos a conversar por un rato. Ella me contaba de sus vacaciones y su vida (más decisiones que tomar). Después de casi una hora, terminamos de comer y me despedí porque la clase de gestión de organizaciones comenzaba a las 3. Cuando llegué al salón, me senté junto a otra amiga que había conocido hace un ciclo atrás y conversamos hasta que inició el curso. No era mi primera clase, ya había observado la dinámica y aprendido la voz de la profesora; aunque recién la estaba conociendo. En el curso, la participación es vital: se trata de conocernos mejor, aprender a dirigirnos en público, saber comunicar ideas y opiniones personales, además de escucharnos. Me tomé enserio la tarea y quería participar seguido-como nunca, realmente, nunca lo había hecho en otro curso.- Creo que quería demostrarme que sí era capaz de estudiar gestión, o quizá, probar si me gustaba el mundo de la "alta dirección" (el simpático nombre de la carrera que estaba estudiando es: Gestión y Alta dirección). Así que, con o sin miedo, alcé muchas veces mi mano pidiendo la palabra y me la concedieron un par de veces. En ese momento había caído en cuenta de que estaba tomando otra decisión y no se trataba del simple hecho de participar en clase; sino iba más allá: fijarme una meta e intentar conseguirla de la mejor manera. Curiosamente de eso se trataba la gestión: objetivos, decisiones, compromisos. Todo de lo que venía reflexionando meses atrás. Después de todo, quizá estaba en el camino correcto.
Qué hay aquí?
camino,
decisiones,
gestión,
libertad,
teatro
jueves, 18 de agosto de 2011
Filósofa frustrada
En primer lugar, el título es una exageración. Uno porque aún no llego a ser filósofa, entonces esa denominación es muy grande para mí y no la merezco. Y dos porque frustrada, así como dice la palabra, estoy a medias. Quizá sea mejor decir desilusionada porque no puedo realizar este pequeño sueño (de nuevo otro error –la vocación no es algo que signifique poco-), o tal vez, asustada pues no me atrevo a renunciar a todo por estudiar lo que quiero. Y sí, no es fácil tomar una decisión pero si no me atrevo a escoger ni si quiera lo que quiero hacer con mi vida qué clase de guerrera soy? Creo que siempre será para mí la prueba más grande dejar de ser cobarde. Pero bueno, ese es otro punto…ya te lo contaré luego. Esta vez prefiero hablar de algo que me ha inquietado mucho estos días, mi futura y flamante carrera o al menos la que estoy por comenzar a estudiar. Creo que ya sospecharás que quiero ser filósofa. Y qué carrerita esa que escogí… pues hoy estudiar filosofía no es nada común, nada económicamente viable, y en fin, nada fácil. Y creo que si le preguntas a alguien porqué no estudiar filo, te dará miles de razones. Incluso tú ya debes de estar pensando algunas (y yo también constantemente lo estoy haciendo). Pero al mismo tiempo, creo que te daría otras mil más para seguirla. Todo comenzó hace un año, o tal vez hace mucho tiempo atrás -estaba en secundaria, un gran maestro me solía llamar filósofa, no creía en su calificativo, no lo pensaba, sin embargo me gustaba en el fondo- pero la decisión no la había tomado con firmeza hasta ahora. Estaba por iniciar mi segundo ciclo en la universidad y era la fecha de la matrícula, Julio quizá. Era la primera vez que me matricularía personalmente, el primer ciclo lo había hecho la universidad, y no tenía la menor idea de muchas cosas. Salieron publicados los horarios de los cursos, parecía sencillo. Tenía que escoger 5 cursos con 5 buenos profesores. Lo tenía todo listo porque me entró una suerte de obsesión con hacer un horario perfecto sin tener en cuenta que no tenía ni un buen promedio ponderado, ni un buen número de créditos para competir con el resto. Aún así, empecinada, me inscribí. A los pocos días me sacaron de 2 o 3 cursos, luego la lista se hizo más larga, eran 6. Los cambié y cuando parecía todo estar bien, viajé con mi familia a Huancayo. El día que terminaba la inscripción decidí revisar los cursos que había escogido. Confiada en mi talento con el horario y que nadie tendría las misma preferencias que yo, entré minutos antes que cerraran la matrícula. Nada es perfecto dicen, comencé a creerlo. Me habían desplazado de dos cursos y tenía que cambiarlos antes de las 7:00 pm. El internet se puso lentísimo, eran 6:48. Buscamos otra cabina de internet. Llegamos al hotel para ver si había alguna disponible. Encontré una máquina, eran 6:55. Partía a Lima al día siguiente pero en ese momento deseaba estar en casa con un poquito de paz, pudiendo controlar el horario. Sin embargo, estaba ahí. Logré salir de los cursos y encontrar otros dos ideales, pero cuando iba a guardar el cambio con las nuevas materias, se cumplió el tiempo: eran las 7:00. Me indigné, lloré, creí que todo se había acabado, que solo estudiaría dos cursos y me retrasaría mucho. Volví a llorar, no entendí lo que pasaba, ni tampoco usé la razón. Pero no estaba todo perdido. Al contrario, algo lindo me esperaba ese ciclo y ni lo imaginaba. Pues bien, a veces sucede que vemos las cosas solo desde un lado, olvidamos el otro en el que siempre algo nos sorprende. Cuando ya estaba en Lima, dieron un plazo para modificar las inscripciones. Pude revisar de nuevo los cursos y aunque no todos estaban disponibles, me quedaban algunas opciones. Terminé escogiendo historia del mundo moderno, introducción a la microeconomía y ética. Antes no había pensado en llevar esos cursos, simplemente aparecieron y listo. Tampoco escogí con suma meticulosidad a los docentes, pero algo me decía que no podían ser malos. Puede inscribirme y al poco tiempo se publicaron los cursos en los que me había matriculado pero no aparecía por ningún lado introducción a la microeconomía. Otra vez, desesperación. No tenía ni la menor idea de que había pasado. Me acerqué a preguntar y comentaron que ese curso tenía como requisito Matemáticas 2, y ese ciclo recién llevaría la 1; pero que aún podía matricularme en otro curso más que esté disponible. Busqué y todos eran electivos que no podía llevar porque mi carrera –gestión y alta dirección- no me lo permitía. Decidí llevar solo cuatro cursos y comenzar el inglés. Así que poco tiempo después, inició el ciclo. La primera clase fue ética, sin muchas ganas, ni noción alguna de lo que significaría para mí ese curso; había iniciado una de las razones más fuertes para estudiar filosofía. Mi maestra me cautivó al instante. Tenía una voz muy dulce, aspecto amigable, linda sonrisa, pero sobre todo trataba los temas con gran pasión y bondad. No me gustaba dejar de escucharla, y aunque por algunos momentos escapaba de sus clases para enfrentarme conmigo misma y poner en práctica las lecciones, intentaba estar ahí, en cuerpo y espíritu. Dicen que la filosofía se trata más de eso: el alma. Yo también lo creo, con ella alimento mis curiosidades, grandes dudas y problemas que suelen frecuentar esa parte tan íntima y profunda de nuestra existencia. Me comenzaron a dejar textos acerca de la ética antigua, moderna y contemporánea. Por mis manos había pasado Aristóteles y era muy feliz. Me conmovían cada una de sus palabras, me inspiraban y me llevaban a pensar en una convivencia mejor. Luego llegó Tubino -por cierto, ex decano de la facultad de EEGGLL- y con él, cada uno de sus textos sobre la verdadera multiculturalidad. Era fascinante recibir tanta información acerca de cosas que solemos omitir u olvidar: Lo diferente no es necesariamente divergente, habían en el fondo muchas cosas que nos unían aunque al parecer más aspectos nos separaban solo por ser más notorios y también superficiales. Había en cada palabra un poco de esperanza, un intento por darnos cuenta que todo siempre puede ser mejor y ya lo decía él: Un mundo sin daño, es históricamente posible. Lo creí, lo sigo creyendo y espero hacerlo por siempre. Entonces, al mismo tiempo, no sólo aprendía, también crecía y quería seguir haciéndolo con más de esta parte tan importante de la reflexión. En la ética encontraba modelos de prudencia, de silencio, de felicidad. Lo que no sé si estaba constantemente buscando, pero que sí encontré y lo sigo haciendo pero con algo más grande que la filosofía fue mi fe. Hay muchas cosas más que interesan e inquietan mi espíritu. Una gran persona solía decir que siempre andamos buscando la verdad y creo que no puede haber más verdad en eso. Así fui descubriendo mis aficiones, cada vez más me provocaba leer de los grandes pensadores de la historia de la civilización. En ese momento, llegó Nussbaum, una filósofa estadounidense que hablaba del desarrollo: Trascender, mi palabra favorita. Fue conquistando mi corazón la lucha por el bien y el deseo de armonía, la preocupación por la indiferencia y la noción de conciencia de límites. Creo que compartía y aspiraba ese sueño de buscar la mejor manera de vivir. Esos cortos cuatro meses fui muy feliz e intensamente crítica y reflexiva. Y quería repetirlos en mi vida, por eso deseaba estudiar filosofía. Soñaba con sentarme a contemplar y escribir acerca de lo que pocas veces notamos, acercarme un poquito más a la verdad, cambiar algo del mundo. Y aún creo que lo puedo lograr, solo que no sé si este es el momento en el que me toca esperar. Ya te había adelantado antes que mi carrera era gestión, que no la amaba tanto, quizá porque no la conocía del todo o porque la filosofía me estaba llamando. Pero era la que mis padres creían conveniente, eficaz y óptima para mí. Yo les creía. Llevé un taller este verano sobre crear proyectos de desarrollo y me pareció muy interesante, casi convencida que podría gustarme el mundo de la dirección, continúo a ver si me sorprende más de lo que espero. Pero la filosofía sigue ahí, en mí.
domingo, 7 de agosto de 2011
Madura y respira.
Cómo si fuera tan fácil saber que hacer o, en el mejor de los casos, hacer lo correcto. Y puede que suene a una queja, pero a veces llegan los momentos en los que estamos tan confundidos que todo parece imposible cuando no lo es. Sólo me quedaba pensar y respirar.
jueves, 28 de julio de 2011
Mujer-es
Y “otra vez”, estoy frente a la pantalla intentado escribir sobre mujeres. No es nada fácil. Existe en mí un compromiso con ellas, porque hay lecciones de vida en juego, porque me inspiran y me enseñan de un camino, una fe, una lucha… Voy y vamos creciendo en cada paso.
Decía “otra vez” porque hace unos meses comencé una investigación sobre ellas…precisamente, acerca de la participación política del movimiento femenino peruano a inicios del siglo XX. Sin pensar en el compromiso, inicié la tarea y creció la admiración. Fuera de toda la historia, había una esencia natural que nos unía. Había modelos de vida que inspiraban y enseñaban caminos de lucha. Así, en los últimos mayo y junio he vivido pensando, discutiendo y reflexionando acerca de la participación de este movimiento; me he prolongado analizando sus reclamos y reivindicaciones, pero también caí detenidamente en sus limitaciones –el famoso status quo social que todas supuestamente preferimos defender- que me llevaron a reformularme, más de una vez, la efectiva presencia de esas mujeres en el ámbito público.
Sin embargo, aún con tanto caos y dudas, les agradezco. Agradezco su participación, directa e indirecta, sus preocupaciones y molestias, sus empeños y valentía: su entrega, al fin y al cabo. Porque en ellas, una descubre que ser mujer no significa rechazar la batalla, sino al contrario, aprender a combatirla y ganarla. Ser mujer es increíble: firmeza, dedicación, dulzura, apoyo y astucia en una sola persona que muchas veces lleva dos corazones…ellas nunca descansan.
Les dejo parte de la introducción de mi texto: La historia de las mujeres peruanas y en general, nos revela una diversidad de voces y obras que significativamente contribuyeron en numerosos procesos históricos, sociales y políticos. De esta manera, frente a un movimiento de mujeres en la actualidad, Virginia Vargas explica que sus signos más resaltantes son “la pluralidad de vertientes y espacios; la pluralidad de sentidos y formas colectivas de acción; la superposición de objetivos; el descubrimiento, desde diferentes situaciones de vida, de nuevas identidades personales y colectivas” (1992: 31). En este sentido, las mujeres han hecho suyo el compromiso de abrir nuevos espacios de discusión y dinámica en torno a la estructura social vigente, aún desigual. Estas aspiraciones se encuentran inmersas en el deseo de democracia representativa y participativa, ya que la actuación femenina y sus constantes reivindicaciones por la equidad de género enriquecen la actividad pública y el respeto por los derechos de la ciudadanía y el desarrollo humano.
Asimismo, es posible reflexionar acerca del proceso de cambio que se enfrentaba en esa época –la conquista del sufragio femenino-. A su vez, interpretarlo como acontecimiento de importancia colectiva a manera de un modelo inspirador de pugna por la inclusión a la democracia, la validación del derecho a elegir, la equidad y justicia debido a que nos encontramos en una constante transformación social, en la cual se manifiesta la lucha de las minorías por volver a los espacios públicos inclusivos en todas sus dimensiones. Hay una suerte de apertura y de reconocimiento de los derechos de aquellos que antes los tenían privados y debemos considerar asimilar las lecciones del pasado para construir una realidad mejor.
Imagen: Martín Arias
lunes, 25 de julio de 2011
Otro comienzo...
Hace unos días pensaba en volver a escribir. Este blog lo comencé algunos meses atrás, pero quedó olvidado entre los sitios favoritos a los que jamás regresé. Ahora, decidí darle otra perspectiva y comenzar de nuevo; y aunque primero creé otro para dejar atrás éste, sin acostumbrarme a lo frío del vacío, regresé.
Y sigo con el mismo ideal.
Creo que aún no les conté porque comencé otra vez pero aquí va. Días atrás las cosas andaban complicadas, parecían no tener sentido y cuando ya comenzaba a caminar mal, volvió otra vez a mí todo :) y así me animé a contar mis historias y a hablar, a aprender y a cree-ser. A no ser tan cobarde.
Y con eso, yo creo que las palabras se tratan de compartir, no solo hay en ellas algo divertido y fantástico; sino también lecciones estupendas. Y espero que no crean que intento restarle importancia a los buenos libros de la literatura, es solo que en la escritura encuentro también una forma de generosidad que podemos entregar más seguido...pues de alguna manera compartes tu yo interior. Y eso busco: palabras que alimenten, que entreguen, que sirvan...espero que lo logre.
Creo que aún no les conté porque comencé otra vez pero aquí va. Días atrás las cosas andaban complicadas, parecían no tener sentido y cuando ya comenzaba a caminar mal, volvió otra vez a mí todo :) y así me animé a contar mis historias y a hablar, a aprender y a cree-ser. A no ser tan cobarde.
Y con eso, yo creo que las palabras se tratan de compartir, no solo hay en ellas algo divertido y fantástico; sino también lecciones estupendas. Y espero que no crean que intento restarle importancia a los buenos libros de la literatura, es solo que en la escritura encuentro también una forma de generosidad que podemos entregar más seguido...pues de alguna manera compartes tu yo interior. Y eso busco: palabras que alimenten, que entreguen, que sirvan...espero que lo logre.
Ahh, borré mis entradas anteriores porque creo que si quiero comenzar otra vez prefiero no tener al pasado en el presente a cada momento. Pero eso no significa olvidarlo completamente. Así que les dejo algunos pequeños textos que escribí antes...
De A orillas del río Piedra me senté y reí
No suelo recomendar libros a personas o amigos lectores -si los hay- que no conozco, pero esta historia la terminé de leer una madrugada de Mayo y me fascinó. A orillas del río Piedra me senté y lloré, guarda entre sus páginas un romance verdadero que conmueve los corazones sensibles y las mentes dominantes. Cuenta que tras once años, una mujer se reencuentra con su amado. La última vez que se vieron eran todavía adolescentes. Hoy, la vida los ha llevado por caminos distintos: ella vive en Zaragoza, prepara oposiciones y ha aprendido a dominar sus sentimientos. Él ha viajado por todo el mundo, posee el don de la curación y ha encontrado en la religión un refugio para huir de sus conflictos interiores. Pero en el reencuentro, a ambos los unirá un único deseo: el de cumplir sus sueños. Es una novela sobre el amor y la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo.
Tomás Merton, citado por Coelho -el autor del libro- decía que "amar es comulgar con el otro, es descubrir en él una chispa divina". ¿Alguna vez pensaron en el amor de esa manera? ¿Como si fuera una esencia mágica que envuelve nuestro ser y se trata de compartir con el otro y encontrar en él verdad? Me gustaría que leyesen este libro, hay parte de las verdades más lindas de la existencia ahí…
De Yo creí que nunca me había enamorado...
Esperaba a alguien especial, único, que me hiciera sentir las famosas maripositas todo el tiempo y me ayude a soñar y crecer. Quizá nunca llegaría, quizá ya había llegado hace mucho. Es que a veces no prestamos atención a lo mágica que es la existencia. Pero es así, llegó y es lo más maravilloso del mundo. Quién es? Dios :) No se trata de una metáfora o algo así. Es cierto. Él es lo más hermoso de la vida! Lo amo y me ama, algo más se puede pedir? En Él se resumen todos los gozos, toda la paz, lo maravilloso del mundo. Nunca nos deja solos. Siempre está ahí: En todo.
Esperaba a alguien especial, único, que me hiciera sentir las famosas maripositas todo el tiempo y me ayude a soñar y crecer. Quizá nunca llegaría, quizá ya había llegado hace mucho. Es que a veces no prestamos atención a lo mágica que es la existencia. Pero es así, llegó y es lo más maravilloso del mundo. Quién es? Dios :) No se trata de una metáfora o algo así. Es cierto. Él es lo más hermoso de la vida! Lo amo y me ama, algo más se puede pedir? En Él se resumen todos los gozos, toda la paz, lo maravilloso del mundo. Nunca nos deja solos. Siempre está ahí: En todo.
De Te voy a contar un secreto...
...pero tienes que prometer que no se lo contarás a nadie. Listo? No es la primera vez que comienzo un blog, pero sí es la primera vez que lo hago con ganas de publicarlo. Por qué? Porque se trata de un espacio mío con algunas ataduras pero con deseos de ser compartido. Y aunque sé que no tendré de repente ningún lector, comencé a escribir porque me gusta y porque quiero dejar grabado con mis palabras, momentos que cambiaron y no mi vida, pensamientos que rondaron mi mente, sueños, obras y secretos que dije y callé. Tampoco prometo escribir todos los días, aunque es probable que lo haga. El tiempo lo dirá.
Qué hay aquí?
Bienvenidos,
comienzo,
otra vez.
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